Quizá nadie te lo haya dicho. Pero es posible que al cepillarte los dientes cometas alguno de estos errores habituales. Si los evitas, tendrás una higiene oral perfecta. Te contamos cuáles son. 

Elegir un cepillo dental inadecuado

Es posible que hayas pensado que un cepillo dental de cerdas duras limpie mejor que uno de cerdas blandas. Error.

Tampoco uno de cerdas muy suaves será el mejor. Lo más recomendable es usar un cepillo medio o cepillos con cerdas de diferentes texturas.

Sólo si tus encías no están sanas deberás usar un cepillo de cerdas suaves. También son recomendables para niños menores de doce años.

El tamaño del cepillo también es importante. Elige el que mejor se adapte a tu boca. Una cabeza del cepillo  de longitud entre 2 y 3 cm. es lo más conveniente.

Y recuerda que debes cambiar tu cepillo cada 3 meses. Si es de cerdas suaves, cada 2.

Usas mal la pasta de dientes

Sí. Esto es bastante común. Pretender llenar la cabeza del cepillo con pasta de dientes, como en los anuncios.

No les hagas caso. Basta con una pequeña cantidad, del tamaño de un garbanzo para limpiar tu boca.

Y recuerda que el primer cepillado has de hacerlo sin pasta de dientes para arrastrar los restos de comida.  Después te enjuagas con abundante agua y, finalmente, usa el cepillo con la cantidad de pasta que te hemos indicado.

Si padeces sensibilidad dental, usa una pasta específica para este problema.

Y si sufres de enfermedad en las encía, existen pasta con propiedades antibacterianas, pero úsalas solamente el tiempo que te indique tu dentista.

Haces un mal cepillado

Nunca cepilles los dientes de izquierda a derecha. Debes hacerlo desde la base hasta el final del diente, para arrastrar los restos de comida. En las muelas haz movimientos en círculo. Un buen cepillado debe de durar al menos 3 minutos.

Te cepillas en cuanto acabas de comer.

No te cepilles nada más comer  ya que si has consumido alimentos ácidos como el vinagre, yogurt o  zumo de limón estos han alterado la acidez de la boca, lo que hace que el esmalte de los dientes sea más sensible y pueda dañarse durante el cepillado.

Espera al menos, 20 minutos para que el pH de la boca se recupere y puedas hacer un cepillado más seguro.

 

No usas el hilo dental

Otro error común. Si no empleas el hilo o la seda dental están dejando sin limpiar hasta el 40% de la superficie de los dientes.

Y con el cepillado no llegarás a la zona donde se une el diente con la encía. Estos surcos son especialmente importantes ya que en ellos se dejan restos de comida que alimentan las bacterias que provocan la placa bacteriana.

Así que acompaña siempre el cepillado con el uso de la seda o el hilo dental.

Llevas ortodoncia y no limpias tu dientes

La ortodoncia hace algo más dificultosa la tarea de limpiarse lo dientes. Así que muchas personas no realizan el cepillado o lo hacen a medias.

Es importante que durante el tratamiento de ortodoncia se haga una buena higiene oral ya que los brackets hacen que los restos de alimentos permanezcan en la boca.

Si estás llevando un tratamiento de ortodoncia tu dentista te explicará la técnica específica para cepillarte los dientes y te recomendará utensilios específicos, como un cepillo dental para ortodoncia, hilo con cera o cepillos interdentales.

No te limpias la lengua.

Limpias todos tus dientes pero te olvidas de la lengua. Pues lo que ocurre es que al quedar sin limpiar, la lengua acumula bacterias en su superficie lo que ocasiona que estas actúen liberando ácido en tu boca, lo que aumenta el riesgo de padecer caries y de que se acumule sarro.

Cepilla tu lengua con tu cepillo o utiliza un limpiador lingual para rasparla y eliminar es capa de bacterias para que estas no afecten a tu salud oral.

No sigues los consejos de tu dentista.

Claro. Debes hacer siempre caso a los consejos de cepillado de tu dentista. En nuestra clínica dental en Asturias te enseñaremos a hacer un correcto cepillado y te aconsejaremos estos y otros muchos trucos para mantener siempre una boca sana.