Los implantes dentales son un recurso ideal para reponer los dientes perdidos ya que funcionan como raíces artificiales de los dientes gracias al material biocompatible con el que están hechos. Sobre el implante dental se coloca el pilar y sobre él, puede ir una pieza dental o una prótesis. 

Cualquier persona que haya perdido una pieza dental puede ser candidato a llevar un implante. Sin embargo, en todos los casos es necesario saber si el paciente reúne una serie de condiciones necesarias para someterte con éxito a este tratamiento, actualmente disponible en muchas clínicas dentales en Asturias.

Lo primero que debes tener en cuenta es que el odontólogo tenga experiencia en este tipo de tratamientos, no sólo para valorar el estado de la boca del paciente, también para llevar a cabo todo el procedimiento con garantías. Lo primero que hará será valorar que la persona que vaya a someterse a un implante dental tenga una buena salud en general y bucal en particular: encías sanas y ausencia de caries. Resulta básico eliminar todas las infecciones bucales antes de realizar un tratamiento implantológico.

En caso de que la persona padezca periodontitis, esta ha de tratarse previamente, incluso si se ha procedido a la extracción de piezas dentales con un mal pronóstico.

Otro aspecto a valorar es la cantidad de hueso del paciente, ya que este servirá de base para el implante dental. En la exploración clínica el implantólogo deberá comprobar si la forma y las dimensiones del hueso (altura y anchura) son óptimas para la colocación del implante. Esto se realiza a través de una exploración radiológica (ortopantomografía) gracias a la cual se obtiene esta información y es posible determinar las dimensiones del implante dental que se va a utilizar en el tratamiento, ya que existen implantes dentales de diferente tamaño y longitud.

La calidad del hueso del paciente del paciente es otro factor que influirá en el proceso de unión del material biológico del implante de titanio con el hueso. La zona más arriesgada es la parte superior y posterior del hueso maxilar debido a que en este área la cantidad de hueso es más reducida y de menor calidad. Además es una zona muy próxima al seno maxilar. En estos casos es necesario llevar a cabo una valoración del seno maxilar para poder colocar el implante.

¿Cuándo no están indicados los implantes dentales?

Realmente son pocos los casos en los que un tratamiento con implantes dentales estaría contraindicado.

Podría ser contraproducente en pacientes con una mala higiene oral o con un historial de enfermedad periodontal.

También el tabaquismo o la diabetes pueden ser factores de riesgo que hagan que el tratamiento fracase a medio plazo. Por eso, en personas con adicción al tabaco se desaconseja.

Como casos extremos, los implantes dentales estarían además contraindicados en personas con enfermedades que alteren el metabolismo óseo, pacientes con un sistema inmunitario débil, enfermos psiquiátricos, presencia de tumores malignos puedan afectar al hueso o en pacientes sometidos a radioterapia.

Dr. Humberto Arias Fonseca. Odontólogo. Director de COI.

Todos nuestros posts tienen un carácter informativo y divulgativo y no sustituyen a la consulta con el dentista.