La placa bacteriana es una de las principales causas de problemas de salud bucodental. Su presencia está directamente relacionada con la caries dental y con otras enfermedades como la gingivitis o la periodontitis que afectan a las encías. Combatir la placa bacteriana es la principal herramienta para prevenir estas enfermedades bucodentales.

En nuestra boca habitan de forma natural alrededor de 600 tipos diferentes de bacterias. Estos microorganismos tienen una función beneficiosa ya que contribuyen al mantenimiento del ecosistema oral  y tienen también una función predigestiva durante la masticación. El problema surge cuando el equilibrio normal de la flora bacteriana se altera por la presencia de azúcares y carbohidratos debido a una mala higiene oral. Cuando sucede esto se forma una película pegajosa llamada placa bacteriana o biofilm, compuesta por bacterias y azúcares. La placa se adhiere a los dientes y es la que puede causar caries o la enfermedad de las encías.

Higiene oral

La primera defensa es un buen cepillado. Para evitar la acumulación de placa es importantísimo cepillarse los dientes después de cada comida, tres veces al día. Hay que hacer un primer cepillado sin pasta dental, realizando un suave recorrido con la punta de las cerdas del cepillo desde la encía hasta la corona del diente y hay que hacerlo tanto por la parte interna como por la parte externa de cada pieza. De este modo lo que hacemos es arrastrar la placa bacteriana que pueda haberse acumulado. Una vez hecho este primer cepillado debes aclararte la boca con abundante agua, lavar tu cepillo y a continuación hacer un segundo cepillado con pasta dental con flúor.

También deberá utilizar la seda dental ya que si no lo hace dejarás sin limpiar el 40% de la superficie de nuestros dientes. Así que hay que emplearla, al menos una vez al día. Lo más aconsejable es hacerlo en el último cepillado de la jornada, por la noche. También podemos utilizar un enjuague bucal antimicrobiano que nos ayudará a mantener a raya la proliferación de bacterias.

La dieta es otro factor fundamental. Los alimentos con azúcar son malos para nuestra salud oral ya que benefician la proliferación incontrolada de bacterias. Pero además de los azúcares también debes evitar las bebidas carbonatadas y los alimentos ácidos que hacen que el esmalte dental se vuelva más sensible a los ataques bacterianos. Lo mejor para tu salud oral son las frutas y las verduras y también consumir algún chicle o caramelo sin azúcar que aumenta la producción de saliva, lo que ayuda a equilibrar la flora bacteriana.

Higiene profesional

En el caso de que la placa se acumule en los dientes puede acabar convirtiéndose en sarro, una sustancia pegajosa que no se puede eliminar con el cepillado. Cuando se detecta la presencia de sarro es necesario hacer una limpieza dental profesional, utilizando ultrasonidos y otras técnicas de eliminación mecánica aplicamos en nuestra clínica dental en Gijón. Por eso siempre recomendamos que nuestros pacientes nos visiten al menos una vez al año para realizar una revisión y detectar la presencia de placa bacteriana o sarro para poder eliminarla y prevenir enfermedades más graves.

También deberás hacerte revisiones y limpiezas periódicas en el caso de que lleves implantes dentales.

Dr. Humberto Arias Fonseca. Odontólogo. Director de Clínica Odontológica Integral.  Gijón.

NOTA:  Todos nuestros posts tienen un carácter informativo y divulgativo, y nunca sustituyen a la consulta con tu dentista.