La caries es una de las principales enfermedades orales que los dentistas nos encontramos diariamente en nuestras consultas. Su origen hay que buscarlo en la placa bacteriana cuyos ácidos desmineralizan el diente, provocando la destrucción de sus tejidos: el esmalte, la dentina y el cemento radicular.

El mayor enemigo del diente es la placa bacteriana. Esta  sustancia está formada por una serie de microorganismos, bacterias aerobias y anaerobias, cuya actividad genera ácidos que atacan al diente. La placa bacteriana se origina por la acumulación de restos de alimentos en la boca, especialmente azúcares y los ácidos contenidos en bebidas y alimentos.

La placa es la principal responsable de la aparición de caries, por ello, la mejor manera de evitar la enfermedad es practicar una correcta higiene dental. Un alto porcentaje de los pacientes con caries no realizan un correcto cepillado, por ello es importante conocer las técnicas adecuadas para hacerlo, sin olvidar que debemos emplear la seda dental: si solo usamos el cepillo quedará sin limpiar aproximadamente el 40% de la superficie del diente.

Cuando la caries aparece, comienza atacando al esmalte (el material más duro de nuestro cuerpo), compuesto en un 96% por materia inorgánica. Debajo del esmalte se encuentra la dentina, un tejido duro, algo elástico, blanquecino o amarillento, que el es que da color a nuestros dientes. Finalmente, puede llegar al cemento radicular, un tejido parecido la hueso, que rodea la raíz del diente.

Cuando la caries afecta solo al esmalte no produce dolor ya que esta zona del diente no está inervada. A medida que la enfermedad avanza comienza a atacar la dentina, entonces aumenta la sensibilidad dental, produciendo molestias si el paciente ingiere productos azucarados o que provoquen cambios de temperatura (calor o frío). Finalmente llega  a los tejidos blandos del diente, y al nervio. Entonces es cuando puede producirse inflamación y dolor agudo con el característico flemón. Otro de los síntomas de la caries dental es halitosis (mal aliento) y mal sabor de boca.

¿Cuándo puede aparecer la caries? 

La caries puede darse en edades muy tempranas. La llamada “caries del biberón” aparece con las primeras piezas dentales en el bebé. Por este motivo es importante limpiar los dientes del niño con una gasa húmeda, para evitar que pueda acumularse placa bacteriana. Además, es importante continuar la lactancia materna después de la aparición del primer diente, evitar el uso de biberones y no añadir azúcares a la leche.

Tipos de caries.

La caries puede clasificarse según el lugar de aparición.

  • Caries de puntos, fosas o fisuras.
  • Caries de superficies proximales, es decir, en las áreas donde los dientes se tocan entre ellos. Puede afectar a dos piezas dentales de forma simultánea.
  • Caries de superficies lisas.

Prevención y tratamiento.

La mejor forma de evitar la caries es practicar una correcta higiene oral y practicar una dieta pobre en azúcares y alimentos ácidos. Otro factor de prevención es visitar anualmente a tu dentista para realizar una higiene dental profesional de esta forma se eliminarán de forma mecánica los restos de placa bacteriana que no puedan retirarse  con el cepillado. La visita al dentista servirá además para detectar de forma precoz la aparición de caries. El tratamiento para la caries  tiene dos partes. Primero se elimina la parte infectada de forma mecánica y, en segundo lugar, el dentista realiza una rehabilitación del diente con materiales especiales con una resistencia  similar a los tejidos dentales.

Dr. Humberto Arias Fonseca. Odontólogo. Director de Clínica Odontológica Integral Dr. Arias. 

NOTA: Todos nuestros posts tienen un carácter informativo y divulgativo, y nunca sustituyen a la consulta con tu dentista.

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