El implante dental es una solución práctica y segura para recuperar los dientes perdidos. Sin embargo, este tipo de tratamientos debe desarrollarse siguiendo unas pautas y niveles de calidad imprescindibles para garantizar su éxito. 

El desarrollo de los implantes dentales han sido el más importante avance en el ámbito de la odontología en los últimos años. Actualmente, las clínicas dentales ofrecemos este tipo de tratamientos de forma habitual. Sin embargo, la colocación de un implante dental requiere de un procedimiento quirúrgico complejo que es necesario desarrollar adecuadamente y con garantías.

El aumento de la competencia en el sector de la odontología ha llevado a muchas clínicas odontológicas a reducir costes en los procedimientos implantológicos, lo que ha mermado la calidad de los implantes dentales utilizados, del material empleado en la cirugía o a acortar procedimientos (revisiones, pruebas, cicatrización, etc).

Aunque en mucha de la publicidad que recorre los medios de comunicación e Internet se diga otra cosa, los estudios científicos aseguran que no se puede hablar de un 100% de éxito en los implantes dentales. El porcentaje de éxito a largo plazo se reduce enormemente si no se realiza una adecuada higiene dental del implante y las revisiones periódicas en el dentista.

En el momento de la colocación del propio implante dental hay que tener en cuenta otro factor como es la “osteointegración“. Este término hacer referencia a la capacidad del implante dental para “unirse” o “fusionarse” con el hueso en un proceso biológico posible gracias al material que recubre el implante dental de titanio. Para que la osteointegración se realice adecuadamente el implante ha de colocarse con una presión exacta. Si el proceso no se completa adecuadamente es necesario extraer la pieza implantada, regenerar el hueso e iniciar todo el proceso.

La colocación del implante dental en mala posición por inexperiencia, torcido, inclinado o mal puesto lleva a que se aparezcan lesiones crónicas o lesiones granulomatosas que se producen cuando las células del sistema inmunitario (fagocitos) son incapaces de destruir algunas bacterias y hongos, lo que provoca infecciones recurrentes.

El uso de implantes dentales de mala calidad, procedentes de China, así como las malas prácticas o el uso de material inadecuado están aumentando los riesgos y los fracasos en esta ámbito.

Mantenimiento del implante dental.

Superada la cicatrización y rehabilitación del implante dental con la corona, el paciente debe ser consciente de que siempre será necesaria una buena higiene dental para garantizar el éxito del tratamiento con implantes dentales a largo plazo.

La clínica dental asume  una doble responsabilidad, en primer lugar porque debe instruir al paciente en las técnicas específicas de higiene y cuidado de su implante dental, tales como el uso de seda dental, cepillos interproximales o irrigadores bucales.

En segundo lugar, porque deberá hacer un seguimiento continuado y realizar una revisión periódica de la pieza implantada para comprobar su consolidación y buen estado y detectar, en caso de producirse, problemas específicos de los implantes dentales como la periimplantitis.

Dr. Humberto Arias Fonseda. Odontólogo. Director de COI.

NOTA:  Todos nuestros posts tienen un carácter informativo y divulgativo, y nunca sustituyen a la consulta con tu dentista.