Mantener bien limpio y desinfectado el cepillo de dientes es básico para garantizar una buena salud oral. La proliferación de bacterias debido a la humedad o a una escasa limpieza pueden hacer que tu cepillado no garantice una correcta higiene bucodental. Te contamos unos trucos para limpiar y desinfectar tu cepillo dental de forma eficaz.

Una de las funciones del cepillado dental es reducir la proliferación de bacterías en la boca tras la ingesta de alimentos. Las bacterias orales son las responsables de problemas habituales como la caries o la enfermedad periodontal, por lo que mantenerlas a raya es básico para garantizar una buena salud oral.

El cepillo es tu arma para conseguirlo. Así que debes garantizar que esté en la mejores condiciones para limpiar tu boca.

 

Higiene y limpieza

El entorno en el que normalmente utilizamos el cepillo de dientes es el cuarto de baño. Es un lugar en el que suele haber más humedad por lo que también se debe realizar una mayor higiene de todas las superficies. Depositar el cepillo dental en un superficie que no esté suficientemente limpia supone un riesgo de contaminación de bacterias.

Otra medida preventiva es lavarse las manos siempre antes de realizar el cepillado, pero también una vez que hayas acabado de lavarte los dientes. Así podrás limpiar tu cepillo reduciendo los riesgos de contaminación.

¿Cómo limpiar el cepillo de dientes?

Después de usar tu cepillo de dientes ponlo bajo un chorro de agua caliente durante unos minutos. La temperatura del agua ablandará las cerdas, lo que te permitirá limpiarlas para eliminar restos de pasta y alimentos. Frota el cepillo con tu dedo pulgar de forma enérgica bajo el agua y, para acabar, sacúdelo bien con el fin de eliminar los restos de humedad.

Deja tu cepillo en un vaso en posición vertical, con el cabezal hacia arriba para que se seque. Un buen truco es tener dos cepillos de dientes e ir alternando su uso, de esta forma facilitarás el secado.

Trata de que tu cepillo dental no tenga contacto con los cepillos de otras personas. Si pones varios cepillos en el mismo vaso, evita que se toquen.

Recuerda que debes renovar tu cepillo dental cada tres meses. El uso continuado más allá de lo recomendable provoca que las bacterias, la  pasta dental y los restos de alimentos se vayan acumulando entre los filamentos.

Sabrás que necesitas cambiar tu cepillo cuando las cerdas se doblen o pierdan su rigidez. Además, muchos fabricantes emplean testigos de color en las cerdas, cuando pierdan esta coloración es hora de cambiar tu cepillo de dientes.

Por último, recordarte que el cepillo de dientes es un producto fabricado en plástico. Todos los años se tiran miles de cepillos por lo que es importante que lo hagas en el contenedor de plástico, de este modo, entre todos, cuidaremos nuestro entorno.

Si te queda alguna duda sobre el uso del cepillo de dientes, puedes consultarla enviando un mensaje a nuestros dentistas en Gijón.