Mantener bien limpio y desinfectado el cepillo de dientes es básico para garantizar una buena salud oral. La proliferación de bacterias debido a la humedad o a una escasa limpieza pueden hacer que tu cepillado no garantice una correcta higiene bucodental. Te contamos unos trucos para limpiar y desinfectar tu cepillo dental de forma eficaz.

Una de las funciones del cepillado dental es reducir la proliferación de bacterías en la boca tras la ingesta de alimentos. Las bacterias orales son las responsables de problemas habituales como la caries o la enfermedad periodontal, por lo que mantenerlas a raya es básico para garantizar una buena salud oral.

El cepillo es tu arma para conseguirlo. Así que debes garantizar que esté en la mejores condiciones para limpiar tu boca.

¿Cómo hacerlo?

Agua caliente y vinagre.

Después de usar tu cepillo de dientes ponlo bajo un chorro de agua caliente durante unos minutos. La temperatura del agua ablandará las cerdas, lo que te permitirá limpiarlas para eliminar restos de pasta y alimentos. Una vez hecho esto, prepara un vaso con vinagre blanco sin diluir y sumerge en él el cabezal del cepillo durante al menos dos horas. Transcurrido este tiempo, acláralo con abundante agua fría para eliminar el vinagre y déjalo secar en vertical con el cabezal en la parte superior.

Agua oxigenada.

Sumerge el cepillo dental después de cada cepillado en una solución al 3% de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada). Mantenlo ahí hasta el siguiente cepillado y recuerda cambiar la solución por una nueva cada vez que te laves los dientes. También puedes sumergir el cepillo en agua oxigenada pura una vez a la semana durante unos minutos.

Vinagre y bicarbonato.

Limpia el cepillo con agua caliente. A continuación prepara una solución con media taza de agua, dos cucharadas de vinagre blanco y dos cucharadas de bicarbonato sódico. Sumerge el cepillo y déjalo reposar durante media hora. Después acláralo con abundante agua fría.

Desinfectantes para cepillos de dientes.

Existen en el mercado productos desinfectantes especialmente indicados para los cepillos de dientes. Pregunta a tu odontólogo o en tu farmacia habitual.

Pastilla desinfectante.

Puedes sumergir tu cepillo de dientes en agua y agregar una pastilla para la limpieza de dentaduras postizas. La acción de la efervescencia hará que se eliminen los restos de suciedad.

Cámbialo.

Por último, recuerda que debes renovar tu cepillo dental cada tres meses. El uso continuado hace que las bacterias, las pasta dental y restos de alimentos se vayan acumulando entre los filamentos. Además, las cerdas reducen su eficacia con el paso del tiempo al perder su rigidez y la capacidad para arrastrar los alimentos.