La enfermedad periodontal es una patología oral que tiene cura. El tratamiento para la periodontitis dependerá del grado o avance de la enfermedad en el momento que el paciente llega a la consulta del dentista.  Es fundamental  que el profesional haga una valoración previa para determinar el procedimiento más adecuado a cada caso.

La enfermedad periodontal afecta a las estructuras que dan soporte al diente, la encía y el hueso maxilar. Estas comienzan a inflamarse debido a la acumulación de bacterías y sarro que actúan provocando una defensa “excesiva” de los tejidos. En los estados iniciales se produce inflamación y sangrado de la encía (gingivitis), pero en situaciones más avanzadas, cuando hay movilidad del diente (periodontitis), la pieza dental puede perderse.

El tratamiento para la periodontitis dependerá de su evolución y el estado en que el paciente llegue a la consulta del dentista. Los procedimientos a aplicar varían, pero en términos generales se pueden distinguir tres fases o procedimientos para curar esta enfermedad:

  • Fase higiénica. Realizada la primera evaluación del paciente, el dentista decidirá la necesidad de comenzar el tratamiento eliminando las bacterias y el sarro acumulado en los dientes. En ocasiones, sobre todo durante la fase inicial de la enfermedad (gingivitis) es suficiente con una profilaxis profesional en la consulta del dentista (limpieza mecánica) para detener el avance de la enfermedad. Además, se instruye al paciente en los métodos y técnicas de limpieza e higiene dental. Transcurridos unos días, el paciente será reevaluado para determinar su estado y evolución de la enfermedad, y si es necesario aplicar otros procedimientos.En el caso de que se detecten bolsas periodontales (acúmulos de sarro profundos) el dentista puede decidir un raspado o alisado de las raíces del dientes con el fin del eliminar el sarro y las bacterias acumuladas entre la pieza dental y la encía. Este procedimiento se realiza bajo anestesia local y se divide la boca por cuadrantes para acceder a todas las piezas dentales. A veces es necesario repetirlo para mantener a raya la aparición de sarro. El dentista puede recomendarle el uso de algún colutorio u otro medicamento para combatir la sensibilidad dental, que suele aparecer como efecto secundario al raspado radicular.
  • Procedimiento quirúrgico. En el caso de que los acúmulos (bolsas) de sarro y bacterias sean muy profundos puede ser necesario realizar una cirugía tanto en la encía como en el hueso afectado por la infección (osteoplastia y ostectomía). Dependiendo del grado de avance de la enfermedad ésta puede haber afectado a las estructuras profundas del diente. Mediante procedimientos quirúrgicos es posible también recuperar la estética de la boca, siempre tras la valoración previa un dentista profesional.
Puesto que  la proliferación bacteriana es la causa de la enfermedad periodontal y de la destrucción de tejidos puede ser necesario  administrar  antibióticos que aseguren la cobertura de patógenos aeróbicos y anaeróbicos. El tratamiento con antibióticos no sustituye el procedimiento mecánico  (limpieza, raspado o cirugía). La administración de antibióticos puede realizarse vía oral o en forma de colutorio.En determinados casos es posible realizar un cultivo bacteriano para conocer exactamente cuáles son las bacterias que están causando la enfermedad, de este modo es posible elegir el antibiótico más adecuado para cada caso. Además del estudio bacteriológico, realizamos también un análisis de predisposición genética a la enfermedad periodontal, fundamental para determinar su origen y diseñar tratamientos personalizados.
  • Mantenimiento. Una vez finalizado los tratamientos más intensivos orientados a detener la enfermedad, es necesario seguir un programa de mantenimiento continuado consistente en revisiones periódicas con nuestros dentistas de Gijón para comprobar la evolución de tu boca y realizar limpiezas profesionales que eviten la acumulación de sarro, de esta forma se reduce la posibilidad de que la enfermedad vuelva a activarse.

Dr. Humberto Arias Fonseca. Odontólogo. Director de Clínica Odontológica Integral. Gijón