En el cuidado de la salud bucodental de toda la familia no hay soluciones mágicas, pero sí que existen unas pautas y recomendaciones generales básicas que os ayudarán a evitar las principales enfermedades orales. 

Para que toda la familia disfrute de una buena salud oral solo hay que seguir cuatro pautas básicas.

  1. Cepillarte los dientes después de cada comida, con una pasta dental con flúor, especialmente antes de dormir.

  2. Usa el hilo dental.

  3. Reduce el consumo de azúcares

  4. Hazte una revisión odontológica al menos una vez al año.

El cepillado, base de la buena salud oral.

Recuerda realizar un correcto cepillado, con un cepillo de cerdas suaves y utilizando una pasta dental con flúor.

En el caso de los más pequeños de la familia, hay pastas dentales especialmente indicadas para niños, con sabores agradables como fresa o cola.

El flúor es una sustancia que ayuda a fortalecer el esmalte dental. De esta forma se evita la aparición de caries, que es el problema más común de salud bucodental. El flúor actúa sobre el esmalte, remineralizando los dientes.

La administración de flúor debe realizarse tanto a nivel dental, como en todo el organismo. Así que además de usar pasta de diente, también debes comer alimentos que contengan flúor, como los pescados, mariscos, vegetales como las espinacas y carnes como el pollo.

Evita la placa dental.

La placa dental es el principal enemigo de tus dientes. Así que ponte manos a la obra para combatirla.

¿Qué es exactamente la placa dental? Es un material viscoso que se adhiere al diente y está formado por bacterias que se alimentan de azúcares y almidones y producen ácido que ataca el esmalte, provocando la caries.

La presencia de placa bacteriana está también relacionada con otras enfermedades orales como la gingivitis y la periodontitis.

Para evitarla, nada mejor que el cepillado después de cada comida y el uso de la seda dental. ¿Por qué? Muy sencillo, si no empleas el hilo dental aproximadamente el 40% de la superficie de tus dientes se quedará sin limpiar. Así que aplícate bien en limpiar la zona interdental y el surco gingival.

Visita al dentista

Recuerda organizar las visitas al dentista de todos los miembros de la familia. Tu dentista va a ser tu mejor aliado para evitar enfermedades dentales.

Para los más pequeños, la primera visita al dentista hay que programarla cuando hayan cumplido tres años de edad. Una revisión para comprobar que todo está correcto en la boca de los niños será fundamental para evitar problemas futuros.

Recuerda que los dientes de leche también hay que cuidarlos. Aleja a los niños de los dulces, enséñales a utilizar el cepillo dental y haz que adquieran hábitos de higiene oral.

En alguna ocasiones, con el objetivo de evitar la caries el dentista puede recomendar la aplicación de sellantes infantiles. Con esta técnica se cubren los molares para reducir las irregularidades donde pueden acumularse restos de alimentos. Con ello se facilita también el cepillado.

Para el resto de la familia, recuerda realizar una visita al año al dentista.  Las mujeres embarazadas también deberán acudir al odontólogo ya que durante este periodo puede aumentar la incidencia de enfermedades como la gingivitis.

Y ten en cuenta que si alguno de los miembros padece algún tipo de enfermedad específica como la diabetes.