Cuidar los dientes desde pequeños es la base de una buena salud dental para toda la vida. Por eso, los papás tenemos la responsabilidad de inculcar en los niños buenos hábitos de higiene oral. Tus hijos te lo agradecerán en el futuro. 

Como responsables de la salud oral de nuestros hijos nos pueden surgir dudas lógicas. ¿Cuál es el mejor momento para los más peques comiencen a aprender sus primeros hábitos de higiene oral? ¿Hay que cuidar la boca antes de que aparezcan los primeros dientes? ¿Es necesario limpiar los dientes de leche?

Vamos a tratar de responder a estas y algunas más cuestiones sobre la higiene dental de los más pequeños.

El cuidado oral durante la lactancia

Sí. Aunque quizá ni siquiera te lo habías planteado, durante el periodo de lactancia de tu bebé es necesario aplicar las primeras medidas de higiene dental. Después de cada toma sólo tienes que hacer una ligera limpieza de las encías utilizando tu dedo envuelto una gasa húmeda.

Recuerda que durante este periodo, el bebé suele vomitar o sufrir reflujos gástricos. También en estos casos aplica esta limpieza.

Lo mismo puedes hacer cuando comiencen a aparecer los primeros dientes. Y en el momento en que erupcionen los incisivos superiores e inferiores, utiliza un pequeño cepillo dental de cerdas suaves solo con agua.

Recuerda también que cuando aparezcan los primeros dientes es cuando hay que hacer la primera visita al dentista.

Enseña a tus hijos a cepillarse los dientes

La mejor forma de enseñar tus hijos a cepillarse los dientes es comenzar a incluir esta actividad en sus hábitos de higiene diaria, y hacerlo como un juego.

Puedes utilizar para ello un cepillo de dientes infantil. Hay diseños muy divertidos, con colores o con forma de sus personajes de ficción preferidos. Al principio siempre necesitará tu supervisión para que lo haga de forma correcta.

Respecto a uso de pasta dental, puedes utilizar una pasta dental infantil. Encontrarás dentífricos infantiles de diferentes sabores agradables para los niños (fresa, cola, melón…) Recuerda que estas pastas dentales deben tener  entre 1,350 y 1500 ppm de flúor.

Es importante que el niño haya aprendido a escupir. Y mantente atento para que no trague la pasta dental o chupe del tubo.

Haz que se cepille los dientes al menos durante dos minutos después de cada comida, y que no olvide el cepillado antes de acostarse. Tras un primer cepillado sin pasta para limpiar bien la boca, debe aclararse con abundante agua y después hacer un nuevo cepillado con pasta de dientes. Al final, no debe aclararse otra vez, sino que solo debe escupir la pasta.

Cuidar la alimentación es otra forma de mantener una boca sana. A los niños les encantan las golosinas, los dulces y los caramelos. Pero estos no son buenos para sus dientes. Por eso, y aunque resulte difícil, es importante limitar el consumo de chucherías. Una buena forma de hacerlo es acostumbrar a tu hijo a comer frutas, y no utilizar las golosinas como premios o regalos.

Higiene dental autónoma

Hasta los siete u ocho años, tendrás que supervisar o ayudar a tus hijos a cepillarse los dientes. Pero a partir de esta edad ya podrán hacerlo ellos solos (aunque no estará de más controlar de vez en cuando esta tarea) y ser insistente que la importancia del último cepillado. Justo antes de irse a la cama.

A medida que vayan creciendo puedes ir introduciendo algún otro elemento de higiene dental, como el uso de la seda dental o colutorios. El dentista puede ser un gran aliado en esta tarea, ya que puede ayudarte a adiestrar a los peques en el uso de la seda dental y te recomendará cuál es el colutorio más adecuado para cada etapa.

 

Dr. Humberto Arias Fonseca. Odontólogo. Director de Clínica Odontológica Integral Dr. Arias.

NOTA:  Todos nuestros posts tienen un carácter informativo y divulgativo, y nunca sustituyen a la consulta con tu dentista.